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domingo, 07 de abril de 2013

EL PAIS. CULTURA. Bigas Luna, Un creador de complicidades. Andrés Vicente Gómez.

BIGAS LUNA, CREADOR DE COMPLICIDADES. 

Hoy me he quedado huérfano. La muerte de Bigas Luna tiene un enorme impacto para mí, en lo vital y en lo profesional. Ha sido el director en el que primero pensaba para cualquier proyecto a abordar. Desde 1989 cuando -por recomendación de Luis García Berlanga- me uní a él para realizar Las edades de Lulú hemos mantenido una fructífera y siempre muy divertida relación. Ha sido un revolucionario bondadoso, un auténtico inventor, un transgresor de una intachable honradez intelectual.

Ha sido un verdadero descubridor de talentos -recordemos a Penélope Cruz, Javier Bardem, Jordi Mollà, Verónica Echegui o Ariadna Gil- que, además, acaban redescubriéndose a sí mismos y haciendo cosas de las que jamás se hubieran sentido capaces sin la mirada de Bigas. Otros actores como Angel Jové, María Martín, Isabel Pisano o Ángela Molina tuvieron un renacer en sus películas. Sus rodajes estaban llenos de alegrías regadas con aceite, jamón y ajo, con los que nos hacía felices a todos porque, además, era un creador de complicidades y lograba que todo el equipo participara en ellas.

Con Las edades de Lulú vivimos una experiencia muy gratificante aunque llena de sobresaltos. Necesitábamos dos actrices para hacer el mismo personaje de 16 y 30 años. Y pese a que en los castings nuestra favorita era ya Penélope Cruz, optamos por la menor y la mayor de las hermanas Molina quienes, a los pocos días de comenzar el rodaje, abandonaron el proyecto, lo que nos forzó a descubrir a una futura gran estrella, Francesca Neri. La película fue un gran éxito de taquilla tanto en España como en el mundo entero. Ello nos permitió iniciar proyectos de gran riesgo creativo como fueron la "Trilogía Ibérica", como le gustaba llamarla: Jamón Jamón, Huevos de oro y La teta y la luna. Estas tres películas supusieron su consagración como gran director europeo: premios en los festivales de Venecia, Montreal, Toronto... y una distribución masiva en el mundo entero, lo que le permitió trabajar directamente con productores italianos y franceses, hasta volver conmigo en el año 2001 en Son de Mar, basada en la novela de Manuel Vicent con guion de Rafael Azcona. Una exaltación de la carne, sabores y sexo mediterráneos.

Bigas ha sido un moderno del Renacimiento, un sabio del buen vivir, generoso a la hora de compartirlo con sus amigos y su familia. Estar con él era una sorpresa y un experimento permanente. Lo mismo te podía poner un collar de hormigas, que enseñarte la parte sagrada de la tierra y sus alimentos, que cantarte una canción napolitana. Siempre celebrando la vida.

En estos años, y pese a haber hecho cinco películas juntos, ha habido por lo menos otras cinco que nos han quedado pendientes. Me gustaría pensar que volveremos a enredarnos en alguna otra vida. Y que en esta seguiremos añorándole y queriéndole sus amigos y su extraordinaria familia, Consol, su mujer, Celia y sus hijas. Con todos ellos comparto el dolor. Un gran abrazo.

Andrés Vicente Gómez produjo Las edades de Lulú, Jamón Jamón, Huevos de Oro, La teta y la luna y Son de Mar.